12 de octubre
Bienaventurada Virgen María del Pilar
Se dedicaban a la oración en compañía de María,
la madre de Jesús
Lectura de los Hechos de los apóstoles 1, 12-14
Después que Jesús subió al cielo, los Apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén:
la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado. Cuando llegaron a la
ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás,
Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos,
íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de
Jesús, y de sus hermanos.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 26, 1-5
R. ¡El Señor es mi luz y mi salvación!
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es el baluarte de mi vida,
¿ante quién temblaré?R.
Aunque acampe contra mí un ejército,
mi corazón no temerá;
Aunque estalle una guerra contra mí,
no perderé la confianza.R.
Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero:
vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida,
para gozar de la dulzura del Señor
y contemplar su Templo.R.
Él me cobijará en su Tienda de campaña,
en el momento del peligro;
me ocultará al amparo de su Carpa
y me afirmará sobre una roca.R.
ALELUIA Lc 11, 28
Felices los que escuchan la palabra de Dios
y la practican.
EVANGELIO
¡Feliz el seno que te llevó!
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas
11, 27-28
En aquel tiempo:
Cuando Jesús terminó de hablar, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo:
«¡Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron!»
Jesús le respondió: «Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican».
Palabra del Señor.